Miércoles 24 de Noviembre de 2021

Misa de despedida IV Medio 2021

“La vida es más que el alimento y el cuerpo más que el vestido…. Busquen más bien el reino y se les darán también esas cosas” Evangelio de Lucas 12, 22-31

 

Muy atingente es el evangelio que presentó el padre Héctor Guarda S.J., a nuestras alumnas de IV Medio, ad portas de abandonar nuestro colegio. Tal como Jesús lo hizo con sus apóstoles, de alguna u otra manera, lo hace con nuestras alumnas, pues las exhorta a poner la confianza en el Padre y les da la misión de buscar el Reino de Dios con la certeza que lo demás vendrá por añadidura.

El sacerdote hace énfasis en que este evangelio es propicio para la etapa en que ellas se encuentran. En este momento que dejan su espacio seguro, valoran la práctica de haber pasado su vida confiando: en sus padres, en su colegio, en sus profesores y amigas.

Desde hoy, sus días estarán acompañados de hermosos recuerdos, de experiencias vividas, de emociones e imágenes, como los Campeonatos de Colores donde entregaron lo mejor de sí en pos de una causa común y un mensaje trascendente. Estarán los rostros de cada una, de sus familias y de la comunidad colegio que les enseñó a mirar el mundo con colores, que resalta la belleza y diversidad de lo creado.

“Soy un privilegiado en ver como para muchas de ustedes: CVX, Techo, Desafío, Centro de Alumnas, Jefas de Color o de Barra, han sido espacios significativos, un lugar para encontrar a Dios y reconocerse a sí mismas, reconocer que ustedes también son confiables”.

En su homilía, el padre Héctor insiste que este evangelio se ha hecho carne en muchas de nuestras alumnas, quienes buscando El Reino de Dios y su justicia han podido desentenderse de lo accesorio para preocuparse por lo fundamental. Frente a la realidad inmediata de la PTU y la vida universitaria, las instó a que, desde el evangelio, aprendan a vivir confiadas, porque todo lo que le han entregado sus padres y el colegio es un respaldo que les ayudará a hacer frente a cualquier adversidad.

Uniéndose a otras generaciones de más de 8 décadas, pasarán a formar parte de esas mujeres que con su impronta son confiables, tienen voz y ejercen un liderazgo frente a los compromisos. Son mujeres valientes y comprometidas.

Finalmente, las enfrentó a la realidad país, a la incertidumbre de un escenario hostil, de desconciertos y descalificaciones, y las desafió a ser responsables de poner en alto el nombre de La Maisonnette para continuar siendo mujeres profundamente sencillas, conscientes de la construcción del Reino de Dios que tanto anhelamos. Hoy deben tomar la posta y ser el rosto femenino y humano de Dios en la sociedad que espera cambios profundos. Las invitó a que no se olviden del modelo de mujer que por tantos años el colegio y sus familias han querido forjar: mujeres apasionadas, que saben aceptar sus límites, pero no se quedan pegadas en ellos, sino más bien, luchan constantemente para salir adelante. Una mujer de este colegio es sencilla y alegre, critica y trabajadora. Una mujer cuyas acciones son el reflejo de sus compromisos. En definitiva, una mujer Maisonnette es una persona confiable.

Y terminó con esta oración:

“Señor Jesús, quiero pedirte que sigas soplando en éstas tus hijas, Pon tus palabras en su boca y haz que el ardor de la fe las obligue a salir al mundo, para hablar de ti; pero que siempre tengan la sabiduría de volver a ti para hablarte del mundo”.

            Al Señor Jesús sea el Honor y la Gloria, por los siglos de los siglos, Amén.