Miércoles 08 de Marzo de 2017

Día Internacional de la Mujer

Montessori

Para ascender en el camino de la igualdad, las mujeres han debido abrirse camino en un territorio dominado por la supremacía masculina. Ellas son Mujeres que  hacen historia. Hoy las invitamos a reflexionar sobre una vida que tiene estrecha relación con nuestra trayectoria escolar. 
A fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX, María Montessori, una joven de sólo 14 años, contra la voluntad de su padre estudió ingeniería, luego biología y posteriormente fue aceptada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Roma graduándose en 1896 como la primera mujer médico en Italia. Fue contemporánea de Freud y se interesó en las enfermedades mentales llegando a ser miembro de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Roma. 
Más tarde, estudió antropología y obtuvo un doctorado en filosofía, asistiendo  a los primeros cursos de psicología experimental. Su sensibilidad social la  llevó a observar las condiciones de vida de mujeres y niños enfatizando las repercusiones sociales que implicaba su exclusión y/o deterioro. 
Participó en dos congresos internacionales para mujeres: uno celebrado en Berlín en 1896 y otro en Londres en 1900.
Entre 1898 y 1900 trabajó con niños perturbados mentalmente y se dio cuenta de que tenían potencialidades que podían ser desarrolladas en un ambiente de amor y aceptación, entonces decidió dedicarse a los niños por el resto de su vida. El Método Montessori de educación que ella obtuvo de su experiencia, ha sido aplicado exitosamente con todo tipo de niños y se caracteriza por poner énfasis en la actividad dirigida por el niño y en la observación clínica por parte del profesor. Su libro El método Montessori, publicado en 1912, postulaba que los niños deben considerarse seres competentes y ser alentados a tomar decisiones importantes. 
María Montessori fue exiliada por Mussolini a la India durante la Segunda Guerra Mundial, mayormente porque rehusó comprometer sus principios y convertir a los niños en pequeños soldados. Montessori vivió el resto de su vida en Holanda, país en el cual se encuentra la sede central de la AMI, o Association Montessori Internationale.
Uno de los principios básicos del método Montessori es la idea de que “el niño necesita ser reconocido, respetado y ayudado. El niño es el padre del Hombre”. Despertar el espíritu del niño es amar y  valorar al ser humano que lo habita, respetar su libertad  en un ambiente que conoce sus necesidades, que le provee estructura, límites y sentido de responsabilidad con  otros y con su entorno.
De esta manera, la Dra. María Montessori se instaló en la historia hasta hoy, con una visión innovadora de que "La educación no debería ser sólo impartir conocimiento, sino un nuevo camino hacia la realización de las potencialidades". Su sentido profundamente humano resonó con fuerza moral en el alma de nuestra fundadora Madame Gabriela, quien se atrevió a aplicar este método, desconocido en Chile, al fundar el colegio La Maisonnette en 1936. 
Gracias al aporte de estas mujeres educadoras se mantienen viva en nuestras enseñanzas algunas ideas fuerzas como son el potenciar las características notables de cada uno, el aceptar y respetar la diversidad, el  engrandecer y destacar  la personalidad con los dones y valores que le son propios y que tienden al logro de la felicidad y a la realización plena de nuestra humanidad.

Mme. Anita Moreira